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Archivo para Febrero, 2009

Los misterios de la mente

Viernes, 27 de Febrero de 2009

por
Manuel López Michelone
(morsa)

En 1976, cuando balbuceaba en este fantástico mundo que es el ajedrez, jugué una partida (yo con blancas), contra un juvenil tan entusiasta como yo. Su nombre era Jesús Angel García, al cual no he visto desde hace años en los torneos. Asumo que se dedicó a otras actividades menos interesantes pero más lucrativas. La partida fue así:

Lo simpático del asunto es que 20 años después, un día despierto y mi mente está en esta partida (precisamente en la jugada 16Td1+). Y de pronto, tengo un análisis que me indica que 16…Ad7 fue la jugada equivocada del negro. Si en lugar de eso hubiese jugado 16. …Cd7 la línea con 17.De4 hubiese sido imposible, pues b6 estaría defendido. Fritz, desde luego, encuentra otras maneras de ganar para el blanco, pero algo es claro: en mi cabeza quedó sin resolver esa variante 20 años atrás y en uno de esos misterios del cerebro, éste había finalmente encontrado tiempo para meditar sobre esta posición.
Entonces se me ocurrió si a alguien más le habría pasado una experiencia similar. Aparentemente esto es más común de lo que pensamos. Por ejemplo, se sabe que Efim Géller fue un analista incansable. Para él, en sus propias palabras, el ajedrez era el antídoto a todas las desgracias de la vida: No parece sorprendente que cuando dormía susurrara jugadas de ajedrez, como confirmó su viuda. Caso similar le acontece al excampeón del mundo Vassily Smyslov. Dice que por muchos años jamás soñó en nada que tuviese que ver con el ajedrez, pero que en los últimos tiempos, empezó a soñar en intrincadas posiciones. Dice que también han ocurrido sueños con ajedrecistas. Así, Smyslov ha “hablado” varias veces con Levenfish y en una ocasión soñó con el mismísimo Emmanuel Lasker, con quien “jugó” un juego extremadamente cerrado y en el Smyslov no ha podido recordar el resultado final. Y el gran Boris Spassky menciona: “tengo dos sueños muy vivos en mi memoria: en uno, yo jugaba contra Averbach y no noté que movió su torre de a1 a c1. Era una torre gigantesca en mi sueño. En el otro, platicaba con Alekhine toda la noche y me causó tan profunda impresión esa plática que ahora me avergüenza no haberla escrito a la mañana siguiente. Hoy no recuerdo de qué hablé con Alekhine”.
Un episodio muy conocido es el que le ocurrió a Semion Furman, el cual soñó una bella combinación que no pudo encontrar en el tablero frente a Kholmov, en el campeonato soviético de 1963.

Aquí el GM Furman dice: “Toda la noche me persiguió el sentimiento de un trabajo inacabado, el cual se terminó en la mañana siguiente. En mi sueño encontré cómo daba mate a Kholmov”.
Vladimir Bagirov, uno de los grandes expertos en la defensa Alekhine dijo sonriendo que una vez soñó que Alekhine le decía que se embarcara en el estudio de esa defensa. Le dio su bendición y desapareció. Dorfman comenta que en el match Fischer-Larsen, de 1970, soñó con una refutación hermosa, a una jugada del gran maestro norteamericano. Cuando despertó, encontró que la posición que soñó no era la que se había jugado, pero de nuevo, en estos misteriosos sueños la mente nos depara siempre sorpresas.
El asunto parece más común de lo esperado. Muchos jugadores aparentemente han soñado no solamente jugadas, sino que además, han platicado con jugadores del pasado. Hay testimonios de Hans Ree, Sosonko y Timman inclusive. El asunto, creo yo, merece más observación. Quizás ahí haya una vertiente no explorada.

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El final artístico

Viernes, 27 de Febrero de 2009

chesscomp

“La música es el arte que expresa la ciencia de la acústica,
la pintura el arte que expresa la ciencia de la óptica
y el ajedrez el arte que expresa la ciencia de la lógica.”

M. Botvinik


La composición en ajedrez.
por
LuxAeterna

El Estudio Artístico (Final Artístico) en ajedrez, es una obra intelectual comparable a la composición musical, pictórica o literaria.
El compositor del estudio, como cualquier otro artista, se ciñe a temas específicos y a reglas estéticas determinadas.

A diferencia de los problemas de ajedrez, el autor le propone al solucionador un enunciado simple (”juegan las blancas y ganan” o “juegan las blancas y hacen tablas”), sin obligarlo a un número fijo de jugadas ni a finalizar con mate. Se trata de obtener una posición que no deje lugar a dudas del desenlace y en la que las negras no puedan revertir el resultado. (Esto es, si tal posición final se jugara sin equivocaciones y siguiendo la “teoría” o técnica conocidas)

En las composiciones de Finales Artísticos a menudo se presenta una introducción, seguida de un planteamiento temático y el desarrollo de la idea del compositor que casi siempre lleva a un final poco esperado o francamente sorpresivo, lo que da un gran impacto estético.
Algunas veces las variantes son temas secundarios (como en música) y que son puestas como un valor agregado y no simplemente como un burdo parche para que funcione la idea principal.

Dado que el número de jugadas en las que tiene que ser resuelto el enunciado (ganan blancas o las blancas hacen tablas) está abierto, la impresión de que se parece a una partida real aumenta el goce estético. Nada más emocionante que ir descubriendo jugadas brillantes al momento de resolver el planteamiento. Es como si de repente nos convirtiésemos en un genial e implacable jugador que tiene todo bajo control y que, por más inteligentes que sean las respuestas del contrario, el control es absoluto.

En los problemas de mate en X jugadas, es observado como regla general, que la primera jugada no sea un jaque o una captura. Esto es debido a que estas opciones son casi siempre las primeras que se le ocurren al solucionador y debido al corto número de jugadas que se exigen, daría una facilidad de solución que es inmediatamente apreciada como de poco valor estético, ya que no hay sorpresa ni dificultad.

En los finales artísticos, esto no es una regla. Es posible que las primeras jugadas solo sean una máscara para que las verdaderas fuerzas protagónicas no sean evidentes a simple vista. Asi, unas veces el jaque, o la captura de piezas importantes tiene como resultado un cambio brusco en la valoración de la posición resultante y esto no se percibe como una falta, sino como una manera de alargar la solución con combinaciones, aunque forzadas, de no fácil ejecución. Como en todo, en eso de alargar por alargar existen autores con más talento que otros, asi que el campo de la composición está lleno de aciertos y desaciertos. Es una prueba más de que se necesita un cierto criterio para distinguir aquello que vale de lo que es un trabajo chapucero. Tal como en otras artes.

Quizás es por esa necesidad de tomar ese tipo de decisiones basadas en el criterio, es que el Final Artístico goza de menos seguidores que los problemas de mate. Requiere de la participación esmerada del solucionador (aún cuando la respuesta le sea dada) y de cierto grado de conocimiento técnico.

Contrariamente a la música, que puede ser escuchada por cualquiera sin necesidad de estudio previo, el arte de la composición ajedrecística requiere de un aprendizaje previo para su goce cabal, lo que desgraciadamente, lo aleja de muchos posibles diletantes. Sin embargo, quien decide poner un poco de empeño, que por otro lado, es parte del ajedrez mismo, se verá recompensado por haber adquirido una nueva forma de goce estético que le regalará incontables momentos de plena satisfacción.

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El ajedrez como una profesión

Jueves, 26 de Febrero de 2009

canal71

Nuestro amigo morsa nos hace llegar su primera colaboración a este blog . Se trata de un artículo que publicó en la versión web de la revista mexicana Proceso. ¡Mil gracias Manuel! esperamos que sea el inicio de una cascada de futuras colaboraciones…

El ajedrez como una profesión
(Publicado el 18 de febrero del 2009 en la página de Proceso)

Hoy día el mundo del ajedrez puede dividirse en cuatro grandes secciones:

  1. Los grandes maestros de elite (incluyendo, desde luego, al campeón del mundo);
  2. Los jugadores titulados, profesionales del ajedrez, que intentan hacer de esta actividad su modo de vida;
  3. Los jugadores que toman en serio el juego ciencia, compiten en cuanto torneo pueden pero además, tienen otra profesión.
  4. Finalmente, los aficionados que disfrutan jugar, en ocasiones ir a torneos y progresar en el juego, pero que no lo ven más allá de un pasatiempo.

Es claro que el ajedrez es una actividad terriblemente difícil y competitiva. Hay que recordar que como en todas las competencias individuales, los triunfos de uno son las derrotas de otros. Así, el juego ciencia, como el tenis, por ejemplo, es durísimo con quienes deciden vivir de esto. Pocos son los ganadores y muchos los que se quedan en el camino. Ahí está la diferencia entre el gran éxito y el fracaso, en todas sus manifestaciones.

El tenis es un símil en lo que se refiere a la competencia dentro del ajedrez. Al igual que en el deporte blanco hay unos cuantos privilegiados, en el juego ciencia son precisamente los que llamamos jugadores de elite.

Estos son los invitados a los grandes torneos con magníficas bolsas de premios, asunto que habría que agradecer a Fischer que siempre se empeñó en buscar premios más dignos para aquellos que dedicasen la vida al ajedrez.

Y gracias a él, sin duda, el juego empezó a ser más considerado con los amantes del mismo. Por ejemplo, cuando los rusos eran los jerarcas en el ajedrez, cuando solamente había campeones del mundo rusos, pues no había en occidente quién les hiciera mella, los campeonatos mundiales se jugaban en Moscú.

El match entre Spassky y Petrosian tuvo una bolsa de 2000 dólares en 1969. Para el año 1972, cuando Fischer desafió el poderío ruso (enfrentando al campeón Spassky), logró que la bolsa final fuese de aproximadamente un cuarto de millón de dólares, cifra francamente escandalosa para esos tiempos.

En el año 1992 Fischer jugaría un match de revancha con Spassky, en donde un banquero yugoslavo puso 5 millones de dólares para que se llevara a cabo ese encuentro, el cual ganó Fischer y con ello el 60% de esa millonaria bolsa.

Cabe sin embargo señalar que no todas las bolsas actualmente son de ese tamaño. El campeonato mundial en México, celebrado a fines del 2007, dio alrededor de 1.5 millones de dólares en total para los ocho participantes que se congregaron en la ciudad de México y en donde el de la India, Viswanathan Anand, ganó convincentemente el título.

Para aquellos que no se encuentren en este ajedrez de elite, el cual es muy duro y cualquier tropiezo puede alejar al jugador del gran dinero, están los grandes maestros profesionales que van de torneo en torneo intentando hacerse de una cantidad respetable de dinero, asunto que no necesariamente consiguen.

Por ejemplo, un connotado gran maestro jugó un torneo abierto hace unos años. Empató del 3 al décimo lugar y se llevó solamente unos 150 dólares de premio (el dinero se dividía entre aquellos que hubiesen empatado en puntos). El torneo fue lo suficientemente fuerte como para que dicho gran maestro lograra una norma, es decir, la puntuación necesaria para que se le otorgara de nuevo una parte del título de gran maestro (que por cierto, es un título que se da de por vida). Jugar tan bien, con tanta competencia de altísimo nivel y ¿todo por 150 dólares? Resulta injusto sin duda.

Lev Polugaevsky, el gran maestro ruso, una vez fue inquirido por un director de orquesta preguntándole: “y dígame gran maestro ¿tiene usted alguna profesión?”, a lo que Polugavesky respondió: “¿la tiene usted?”. El músico entonces se dio cuenta de su impertinencia y se disculpó.

El excampeón del mundo Mijail Botvinnik alguna vez declaró que en Rusia tenían cientos de grandes violinistas y el ajedrez puede ser tan valioso como el propio violín y por lo tanto merecía trabajar en el arte del ajedrez tanto como trabajan los violinistas, y más aún, deberían poder ganar lo suficiente para vivir al menos sin grandes sobresaltos.

Desafortunadamente el mundo no valora como los ajedrecistas su arte. Todos saben de las ventajas de jugar ajedrez, pero a pesar de todos los esfuerzos que se hacen para promoverlo y convertirlo en una actividad de masas, el juego ciencia sigue estando relegado a deportes y/o actividades culturales de pocos ingresos en general. El mundo, para variar, está de cabeza

Manuel López M.

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Un problema de Moravec

Miércoles, 25 de Febrero de 2009

Este es un bello problema con un interesante tema práctico.
Intenta resolverlo sin ver la solución :)

Como siempre, se puede hacer cick sobre la notación para ver las variantes.
Espero que lo disfruten.

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¡El primer post del blog del canal71!

Miércoles, 25 de Febrero de 2009

canal71
Bienvenidos a esta nueva aventura!

En este blog, estaremos colocando artículos de los integrantes del canal 71 de ICC.

Los artículos versarán sobre temas de interés general en el canal71: noticias, análisis de partidas jugadas por los miembros, relatos y anécdotas, problemas, tutoriales sobre técnica ajedrecística etc.

Para colocar un artículo en el blog, deja un mensaje en ICC a LuxAeterna para concertar los pormenores.

Visítanos a menudo y…

Bienvenidos los comentarios!

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